sábado, 22 de enero de 2011

Canelo

Hoy, mi teclado deja a un lado la prosa cinderiana para contar una historia que a muchos les será totalmente desconocida y a otros les hará recordar a un personaje real de la vida de Cádiz. Esta es la historia de Canelo:

Para la mayoría, Canelo, no era más que el perro de un señor que vivía en la ciudad de Cádiz. Este gaditano tenía a Canelo como única compañia, ya que vivía solo y el can era su fiel compañero tanto en la casa como fuera de ella. Durante los paseos frecuentaban los jardines de la ciudad, el paseo marítimo, las plazas,.... y el hospital, debido a que el señor sufría problemas renales y los tratamientos de diálisis eran muy habituales.

Como todos saben, Canelo el primero, la entrada a animales en los hospitales está prohibida por motivos obvios y el perro se limitaba a esperar en la puerta del hospital a que su amigo saliese, y así, seguir con el paseo de vuelta a casa. Habitualmente, los tratamientos no solían presentar complicaciones pero un día algo falló, los médicos intentaron todo para superar las dificultades pero no fue posible, éste falleció.

Ajeno al fatal hecho que sufrió su amigo, Canelo seguía esperando en la puerta del hospital. Y siguió esperandolo ya que su fidelidad era mucho más fuerte que el hambre y la sed, y fue eso lo que le impidió abandonar ese hospital sin su dueño a un lado. Al cabo de los días, el personal del hospital se percató de la situación y coincidieron en buscar alimento y agua para el can que ya mostraba un mal aspecto en su lucha diaria.

Ni siquiera la perrera municipal, en su intento de sacrificar al animal,  pudo separar al perro de la puerta del hospital, ya que los vecinos de la zona lucharon por su liberación y posterior indulto. Doce fueron los años que estuvo Canelo esperando a que su amigo lo llevase de vuelta a casa. Y fueron doce porque el 9 de diciembre de 2002 un coche atropelló a Canelo para más tarde darse a la fuga.

A veces pienso que es un final triste para un perro que dedicó su vida a esperar a su amo, pero otras quiero pensar que es un final feliz porque al menos ahora están juntos, aunque de lo que estoy seguro es de que es un final injusto.

Hoy, una calle colindante al hospital "Puerta del mar" de Cádiz lleva su nombre.
Hoy, me ha venido a la memoria la historia de Canelo.
Y hoy, he querido contártela.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, me ha gustado mucho la forma en la que transmites las palabras, yo me acuerdo de Canelo, pero no sabía que tuvo ese triste final... Me ha conmovido.

Sigue asi Cinder.